El Otoño, con mayúscula, es encantador, es mi estación favorita sin duda alguna. ¿Por qué me gusta tanto?
¿Qué tiene el Otoño?
Caminar por la calle con una sudadera, e ir en la temperatura justa. El viento en la cara, alborotándote el pelo, el fresco en las orejas. La soledad de las calles; esa reacción de hibernación que tienen las personas, aterradas ante la perspectiva del frío y la rutina tras el largo verano. Los montones de hojas secas acumulándose en la calle, caminar sobre ellos y que crujan. El cielo nublado. La lluvia. Lo mejor es la lluvia, cayendo y empapando todo, calando pero sin helar. Las noches. Llegar a la cama y meterte bajo las mantas para entrar el calor; arroparse hasta la barbilla y dormir.
Pero, además de eso, el Otoño implica mucho más. Septiembre, nuevo curso, rutinas. No puedo decir que me encante volver a todo, a tener mil cosas que hacer, poco tiempo y mucho trabajo. Pero mentiría si dijera que no lo espero. Reconozcámoslo, el verano aburre. Decimos "vuelta a la rutina" considerándolo "vuelta a las clases", pero nosotros somos los primeros que hacemos del verano una rutina. Cada uno a su manera, claro. La mía consiste en estar en casa y leer, básicamente; en verano me vuelvo una auténtica asocial. "Oh, claro, así que estás deseando volver para ver a todos tus amigos y convertirte en un ser sociable". Pues no. Que conste que yo soy asocial los trescientos sesenta y cinco días del año. Los veintinueve de febrero hago una excepción (no). Pero, ¡seamos sinceros! Sí, las clases dan trabajo, y en temporadas de exámenes, más del que podemos soportar, pero, ¿no es buena esa sensación de estar avanzando? De estar haciendo algo, vamos. Todo eso empieza con el Otoño.
Empezar a coger una chaqueta por las noches; eso es lo primero. Bueno, todo después de empezar a congelarte ese primer día en que te empeñas con un "no hace falta". En mi ciudad, el Otoño se marca con las fiestas, en Septiembre, a principio de curso. Noches en la calle, sudaderas imprescindibles, frío, alcohol y despedida del verano. El frío viene con las fiestas y se queda sin ellas. Después hay clases, salir solo los fines de semana y estudio.
Concluyendo. El Otoño significa clima perfecto, vuelta a aprender, progreso. Hojas cayendo.
Adoro el Otoño.
Siempre he dicho que es mi estación favorita, en especial por el campo. No hay campo más precioso que el otoñal. Sin embargo discrepo en lo de que los veranos son aburridos (?) o al menos este año x)
ResponderEliminarGente, a poner el botón para poder seguir el blog ya (?)
Te sigo la pista :)
Tú que has tenido un verano muy internacional ¬¬ Anyway, cierto, el campo. *-*
ResponderEliminarYa está puesto, se me pasó del todo. Gracias por comentar *-*